Aprender a hacer una prenda desde cero puede parecer, a primera vista, un ejercicio sencillo de costura. Para las 25 mujeres que participaron en el primer cohorte del Taller de Costura impulsado por la Fundación de Extensión de La Salle (FEXLA) en Istmina, Chocó, significa mucho más: es una oportunidad para aprender, fortalecer sus capacidades y abrir nuevas posibilidades para su futuro.
La iniciativa está dirigida principalmente a mujeres afrodescendientes, muchas de ellas cabeza de hogar, que viven en un contexto marcado por importantes desafíos sociales y económicos. A través de la formación en confección, el proyecto busca brindarles herramientas que puedan utilizar no solo para desarrollar prendas, sino también para proyectar, en el futuro, iniciativas productivas y emprendimientos propios.
Durante el proceso, las participantes aprenden a desarrollar piezas de vestir desde cero y adquieren conocimientos técnicos que pueden convertirse en una herramienta para generar ingresos y fortalecer la economía de sus hogares. Pero el aprendizaje no se queda en la máquina de coser. El taller también se convierte en un espacio para fortalecer la confianza, el liderazgo, el trabajo colaborativo y el reconocimiento de las capacidades que cada mujer puede aportar a su comunidad.
Oportunidades que se construyen en alianza
A esta apuesta también se ha sumado Singer, mediante la donación de algunas de las máquinas utilizadas en el taller, demostrando cómo la participación de diferentes actores puede contribuir a ampliar las oportunidades de formación en los territorios.
La iniciativa, además, genera oportunidades para otros actores de la economía local. Parte de los insumos requeridos para el desarrollo del taller son adquiridos a proveedores del territorio, contribuyendo a dinamizar el comercio local y promoviendo prácticas asociadas al comercio justo.
El proyecto es gestionado por FEXLA y se desarrolla de la mano del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), que aporta los instructores y el acompañamiento técnico para el proceso de formación.
Por su parte, FEXLA dispone el espacio físico, las máquinas, los materiales, los insumos y los refrigerios para acompañar a las participantes durante las jornadas de aprendizaje. El taller cuenta con 36 máquinas de costura básica y 3 especializadas, una dotación que permite desarrollar diferentes ejercicios y fortalecer la experiencia práctica de las participantes.
De aprender una técnica a construir nuevas posibilidades
Uno de los principales propósitos del taller es que los conocimientos adquiridos puedan trascender el espacio de formación.
Cada nueva técnica aprendida representa una herramienta que las participantes podrán seguir desarrollando y aprovechando para confeccionar prendas, explorar alternativas de generación de ingresos y, eventualmente, poner en marcha sus propios emprendimientos. Así, el taller busca que el conocimiento se convierta en una capacidad que permanezca en el territorio.
Esta articulación es uno de los elementos que hacen posible el proyecto. Cada organización aporta desde sus capacidades para responder a un propósito compartido: fortalecer la educación y generar nuevas oportunidades desde el territorio.
La primera cohorte ya permitió que 25 mujeres vivieran esta experiencia de formación y fortalecimiento de capacidades. Ahora, FEXLA proyecta una segunda cohorte para continuar llevando oportunidades de aprendizaje a más mujeres de Istmina.
Una iniciativa que aporta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El Taller de Costura también contribuye a varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Su aporte se relaciona especialmente con el ODS 4, Educación de calidad, al facilitar procesos de formación y desarrollo de habilidades; el ODS 5, Igualdad de género, al promover el empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres; y el ODS 8, Trabajo decente y crecimiento económico, al fortalecer capacidades que pueden abrir camino a la generación de ingresos y al emprendimiento.
También se relaciona con el ODS 10, Reducción de las desigualdades, al acercar oportunidades de formación a mujeres de un territorio con brechas sociales y económicas, y con el ODS 17, Alianzas para lograr los objetivos, gracias al trabajo conjunto entre FEXLA, el SENA, Singer y actores locales.
En Fexla seguimos creando oportunidades que parten del territorio y las capacidades de sus comunidades. En Istmina, cada puntada cuenta una historia de aprendizaje, esfuerzo y confianza en que siempre es posible construir nuevas oportunidades para el futuro.
